Sales minerales y oligoelementos de la Sábila

Además de rico en vitaminas en la composición de la sábila que vimos en el artículo anterior, el aloe vera o sábila es muy rica en sales minerales y oligoelementos entre los que destacamos los siguientes:

  • Hierro: El hierro es un componente indispensable en la sangre que nos previene de la anemia. Forma parte de la hemoglobina de los glóbulos rojos y de la mioglobina de los músculos. Su objetivo en ambos casos es el de transportar oxígeno además de repartir proteínas y enzimas por nuestro cuerpo. No obstante, hay algunos alimentos como el té negro que reducen la capacidad de absorción del hierro.
  • Calcio: El calcio es el mineral más abundante dentro del cuerpo humano, alcanzando incluso el 2 % del peso corporal total. Este mineral se encuentra en un 99 % en los huesos y los dientes. El resto de calcio se encuentra repartido en los tejidos corporales, la sangre, las células nerviosas y otros fluidos. Es indispensable para prevenir la artritis, la osteoporosis y otros problemas reumáticos. También ayuda en la coagulación de la sangre y regula los impulsos nerviosos y el ritmo cardíaco.
  • Fósforo: El fósforo compone el 1 % del peso total de nuestro cuerpo, y se encuentra en todas nuestras células, aunque el 85 % reside en los dientes y los huesos. Favorece, junto al calcio, la mineralización de huesos además de que aporta energía a los músculos. Una de sus funciones principales es la conservación y reparación de los tejidos y células.
  • Magnesio: Tiene función metabólica, y es muy importante en la producción y transporte de energía. Participa en la síntesis de proteínas y se trata de un elemento que suele estar bien equilibrado en nuestro cuerpo, debido a que rara vez escasea y cuando lo hay en exceso se elimina sin problemas.
  • Manganeso: Ayuda a la constitución de algunas enzimas. La falta de manganeso puede llevar a náuseas, pérdida de peso y dermatitis. Este elemento se encuentra principalmente en los huesos, el hígado, la hipófisis y el páncreas. Regula el ritmo cardíaco y mejora la musculatura. Tiene función calmante y antidepresiva.
  • Potasio: Es muy útil para combatir la hipertensión y mejorar el rendimiento deportivo. Además se encarga de la eliminación de residuos del organismo. Interviene en las funciones eléctricas y celulares del cuerpo. Ayuda en la síntesis de proteínas y carbohidratos, además de que regula el ácido básico y es indispensable para el funcionamiento de células, tejidos y órganos.
  • Cromo: Es muy necesario para el metabolismo de carbohidratos y grasas, además de que estimula la síntesis de los ácidos grasos y del colesterol, algo fundamental para las funciones cerebrales. Es un activador de enzimas y participa en el metabolismo de la insulina.
  • Cobre: Es un oligoelemento imprescindible que se encuentra en los tejidos corporales. Ayuda en la formación de los glóbulos rojos y en el mantenimiento de los vasos sanguíneos, nervios, huesos y el sistema inmunológico. Es antioxidante y antiinflamatorio, muy útil contra la artritis y los problemas de circulación.
  • Zinc: Es el segundo oligoelemento en importancia después del hierro. Estimula el sistema inmunológico y potencia el apetito sexual. También tiene función antiinflamatoria y combate las infecciones. Participa en los sentidos del gusto y del olfato.
  • Selenio: Otro oligoelemento muy necesario para las funciones cerebrales y corporales en general. Fundamentalmente actúa como antioxidante y colabora en la formación de anticuerpos.
  • Silicio: Su función es la de estimular las células que participan en la formación de cartílagos y huesos, por lo que es muy útil para combatir la osteoporosis.
  • Germanio: Cada átomo de germanio se une a tres de oxígeno, de forma que contribuye a su absorción. Una de sus funciones más interesantes es su capacidad para destruir células cancerosas. Tiene características antitumorales y propiedades antioxidantes así como funciones estimulantes del sistema inmunitario.